Las obligaciones contables si dejas de ser empresa en funcionamiento

El Boletín Oficial del estado publica con fecha 25 de octubre de 2013, una resolución en nombre del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, que recoge el marco de información financiera cuando no resulta adecuada la aplicación del principio de empresa en funcionamiento.

El objeto de la presente Resolución es aclarar qué criterios se consideran adecuados para formular las cuentas anuales cuando no resulta adecuada la aplicación del principio de empresa en funcionamiento, y normalizar con ello el sistema de información contable o marco de información financiera aplicable en estos casos.

Se ha desarrollado como norma complementaria del Plan General de Contabilidad y es de aplicación obligatoria para todas las entidades, cualquiera que sea su forma jurídica, que deban aplicar el Plan General de Contabilidad, el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y las normas de adaptación de los citados textos.

El alcance de la presente Resolución se limita a fijar el marco de información necesario, ante la quiebra del citado principio, para cumplir con la obligación de formular las cuentas anuales en los supuestos legales de liquidación, o inmediatamente antes de acordarse la disolución de la sociedad cuando los responsables de formular las cuentas anuales, aunque sea con posterioridad al cierre del ejercicio, determinan que tienen la intención de liquidar la empresa o cesar en su actividad o cuando no exista una alternativa más realista que hacerlo.

No obstante, la Resolución aclara que las situaciones concretas en las que podría verse afectado el principio de empresa en funcionamiento no se limitan a los supuestos de liquidación societaria; en concreto, a título enunciativo podrían identificarse, entre otras, las siguientes:

  • Debidas al titular jurídico: fusiones y escisiones, separación de socios, expulsión de socios, causa de disolución por situación de desequilibrio patrimonial, concurso de acreedores y disoluciones y liquidaciones.
  • Debidas a la situación u objeto empresarial: reconversiones profundas, catástrofes, inactividades de hecho y sociedades de duración limitada.

En cualquier caso, se recuerda que las operaciones llevadas a cabo en el proceso deben tener su reflejo en los libros de contabilidad, pues durante el período de liquidación no cesan las obligaciones contables, en particular, la  obligación de formular cuentas anuales.

Os dejamos enlace al BOE en el que se publica la citada Resolución.

Foto: http://www.freedigitalphotos.net

Compartir en...Share on Facebook5Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn16Email this to someone
Publicado en Contabilidad en las categorías , , , , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *