Prevención de Riesgos Laborales para Autónomos

En lo que llevamos de año, en España se han producido 541.098 accidentes laborales según datos presentados por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Una cifra que aumenta con respecto al año anterior, lo cual advierte sobre la incorrecta prevención de riesgos laborales que se llevan a cabo en las empresas.

Es importante, tanto para el empresario como al trabajador prestar atención a los derechos y obligaciones que existen en la prevención de riesgos laborales para prevenir y evitar que se den más incidentes en los puestos de trabajo.

Prevencion de riesgos laborales para autonomos

No obstante, existen leyes que obligan al empresario y a las Administraciones públicas a proteger a sus trabajadores frente a los riesgos laborales, garantizando su salud y seguridad en todos los aspectos relacionados con su trabajo, mediante la integración de la actividad preventiva en la empresa y la adopción de cuantas medidas sean necesarias.

Si eres autónomo o empresario y tienes trabajadores a tu cargo, deberás empezar por conocer cuales son tus obligaciones para velar por la seguridad de tus trabajadores y cumplir al mismo tiempo con la ley.

La Ley 31/1995 de prevención de riesgos laborales: obligaciones del empresario

En esta ley se establecen los principios generales de la normativa en salud laboral y se define en su Art. 14 la obligación empresarial de “protección de los trabajadores frente a los riesgos laborales”.

Esta obligación del empresario se resume en llevar a cabo una serie de acciones que deberás coordinar e integrar en tu organización siguiendo estos principios:

  1. Organizar la prevención en la empresa. Comenzando por quién será el principal encargado de la prevención de la empresa, y a continuación, determinar los medios y la formación necesaria.
  2. Planificar la prevención. Lo que se conoce como la elaboración de un Plan de Prevención.
  3. Diseñar un trabajo sin riesgos. Deberás evitar principalmente los riesgos asegurándote de que los locales, las máquinas, los materiales y el sistema de organización del trabajo, no van a perjudicar la salud de los trabajadores/as.
  4. Evaluar los riesgos que no se puedan evitar. Existe la obligación por parte del empresario de informar a los trabajadores de cuáles son esos riesgos, dónde están, para poder controlarlos de forma eficaz.
  5. Asegurar la eficacia y actualidad del Plan. Como empresario deberás asegurarte en la práctica de que el Plan de Prevención funciona y garantiza adecuadamente la salud de tus trabajadores/as.
  6. Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.

La prevención de riesgos laborales deberá integrarse en el sistema general de gestión de la empresa, tanto en las actividades como en todos los niveles jerárquicos, mediante la implantación de un plan de prevención de riesgos laborales.

Plan de prevención de riesgos laborales

Este plan de prevención de riesgos laborales será la herramienta esencial a través de la cual se integra la actividad preventiva dentro de la organización, y deberá incluir los siguientes elementos:

  • La identificación de la empresa: actividad, número y características de los centros de trabajo y de trabajadores, así como las características con relevancia en la prevención de riesgos laborales.
  • La estructura organizativa de la empresa en relación con la prevención de riesgos laborales. Deberá indicar los nombramientos de personas con responsabilidades en materia de prevención de riesgos laborales (funciones y recursos, así como las necesidades de capacitación formativa).
  • La organización de la producción. Todos los distintos procesos técnicos y las prácticas y los procedimientos organizativos existentes en la empresa, en relación con la prevención de riesgos laborales.
  • La organización de la prevención en la empresa, indicando la modalidad preventiva elegida y los órganos de representación.
  • La política, los objetivos y metas que pretende alcanzar tu  empresa con relación preventiva, así como los recursos humanos, técnicos, materiales y económicos de los que va a disponer para ello.

Asimismo, existen dos términos importantes que debes prestar atención a la hora de gestionar y aplicar tu plan de prevención de riesgos laborales: la evaluación de riesgos y la planificación de la actividad preventiva.

Evaluación de riesgos: qué es y cómo se debe evaluar

La evaluación de riesgos laborales es un proceso que estima la magnitud de los riesgos que no es posible evitar.

Esta evaluación consiste en obtener información necesaria sobre estos riesgos para que el empresario sea capaz de tomar decisiones sobre la necesidad de adoptar ciertas medidas preventivas.

De esta forma, deberás evaluar los riesgos presentes en cada puesto de trabajo, para cual se tendrá en cuenta, por un lado, las condiciones de trabajo existentes o previstas, y por otro, el trabajador que ocupa el puesto.

La evaluación de riesgos toma en consideración los siguientes aspectos, entre otros:

  • Las características de los locales.
  • Las instalaciones.
  • Los equipos de trabajo existentes.
  • Los agentes químicos, físicos y biológicos presentes o empleados en el trabajo.
  • La propia organización y ordenación del trabajo en la medida en que influyan en la magnitud de los riesgos.

Es la figura de un personal técnico competente, con capacidad y aptitud necesaria, quien tenga que realizar dicha evaluación.

En definitiva, la evaluación debe servir para identificar los elementos peligrosos, los trabajadores expuestos y la magnitud de los riesgos.

Planificación de la actividad preventiva

La planificación de la actividad preventiva dependerá de los resultados obtenidos en la evaluación de riesgos, ya que será el factor clave para conocer cuáles son los riesgos.

Una vez que los riesgos hayan sido detectados, el empresario planificará la actividad preventiva con el objetivo de eliminar, controlar y reducir dichos riesgos.

Esta planificación de la actividad preventiva deberá incluir:

  • Los medios humanos y materiales necesarios.
  • La asignación de los recursos económicos necesarios para conseguir los objetivos marcados.
  • El plazo de ejecución de las medidas previstas.
  • Las fases y prioridades para llevar a cabo las actividades preventivas en función de la magnitud de los riesgos y del número de trabajadores expuestos.
  • Los procesos de seguimiento y control de las actividades preventivas planificadas.

¿Qué sucede si no tengo un plan de prevención de riesgos laborales?

En primer lugar debes tener en cuenta que existe la figura de inspector de Trabajo y Seguridad Social cuya función es la de “vigilancia y control de la normativa de prevención de riesgos laborales”.

El Inspector de Trabajo te comunicará su llegada para que hagas hueco en tu agenda y puedas atenderle en todo lo que requiera.

En el caso de que el Inspector de Trabajo considere incumplimientos o irregularidades sobre la normativa de prevención de riesgos laborales, éste podrá paralizar tu actividad o tareas que impliquen un riesgo grave o emitirá una propuesta sobre la irregularidades detectadas y las medidas y plazos que debe adoptarse.

Los incumplimientos en materia de prevención de riesgos laborales conllevan una serie de obligaciones que en la mayoría de casos recaen contra el empresario, así como infracciones laborales.

Por lo tanto, si eres autónomo con trabajadores a tu cargo, tienes la necesidad de implantar la prevención de riesgos laborales. De esta forma evitarás posibles accidentes laborales y además, una sanción o irregularidades que penalicen a tu actividad.

 

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